¿Gasto o dejar de ganar dinero por no invertir?

 

Habitualmente se escucha “no podemos invertir porque es muy caro”, pero la realidad es que podemos estar dejando de ganar dinero por no realizar una inversión. Generalmente nos centramos en el corto plazo, el “coste o gasto”, y no analizamos el coste de dejar de invertir, es decir, ver cuanto dinero estamos dejando de ganar si no se realiza esa inversión.

Coste o inversión

Veamos unos cuantos campos en los que considero que es necesario invertir a nivel empresarial aunque también a nivel personal.

Formación

En muchas ocasiones la formación se imparte “por obligación”, por lo que los resultados no suelen ser los esperados. En otras ocasiones no se imparte formación, simplemente porque se considera que es cara.

 

“Si crees que la formación es cara, prueba con la ignorancia”

 

Desde mi punto de vista, la formación continua es imprescindible y nos ofrece múltiples ventajas: mantenerse actualizado, aprender nuevas habilidades o mejorar las existentes, fomentar la motivación (la persona que recibe la formación se siente importante dentro de la organización puesto se muestra interés en su formación).

La formación es más efectiva cuando se explica su sentido, es decir, el por qué y para qué se imparte y qué se espera conseguir con la misma.

 

Motivación

Se habla mucho acerca de la motivación, “hay que estar motivados”, “debes motivas a tu gente”, …, pero ¿acaso la motivación está firmada por contrato? Cuando se firma un contrato laboral, ¿existe una clausula en la que se diga que debes estar permanentemente motivado?

Por una parte, resulta imposible motivar a alguien que no quiere ser motivado. Muchas veces he escuchado “a mi que me motiven”, pero si tú no estás estás dispuesto a estar motivado, cualquier intento de motivación resultará inútil. Muchas personas están esperando a que en su empresa “les motiven”, pero cómo les van a motivar si no están abiertos a la motivación, si su respuesta va a ser de queja, bien sea porque no es lo que esperan o, sencillamente, porque no saben qué es lo que quieren.

La motivación comienza en uno mismo, si tú no estás dispuesto a motivarte, nadie te va a conseguir motivar. Entonces ¿cómo podemos motivarnos? Evitando la queja y centrándote en las cosas positivas de tu trabajo. En mi caso lo que hice fue lo siguiente, si veía algo negativo, en lugar de quejarme, analizaba la forma en la que podía cambiarlo, si no podía cambiarlo, intentaba ver la parte positiva, de esa forma conseguía cambiar mi actitud.

El enfoque que des a las cosas que te suceden, influye en cómo te comportarás después. Si das un enfoque positivo te comportarás de forma positiva y tu acción estará dirigida positivamente. Por el contrario, si el enfoque es negativo, no haces nada por cambiarlo y solo te quejas, tu actitud será negativa y el resultado será amargura, la cual solo la padeces tú y la transmites a tu entorno.

 

La visión de las cosas y tu actitud es cuestión únicamente tuya, tú decides cómo afrontar la situación.

 

También se escucha habitualmente “el jefe ha de motivar”, ¿por qué? El jefe lo que ha de hacer es evitar desmotivar a su gente. Un líder ha de ser ejemplo, ha de ser capaz de automotivarse  y de esa forma transmitirá positivismo y la motivación fluirá de forma natural.

A la hora de afrontar nuestro trabajo, ¿y si nos centramos en las cosas positivas que nos ofrece? Podemos encontrar dos alternativas:

  • ¿No existen? Entonces ¿por qué sigues con ese trabajo? Intenta cambiar de trabajo. “No es posible… es imposible, hay crisis, a mis edad, …”, esto son simples excusas. Si tú no eres capaz de creer en ti y en tus posibilidades, entonces ¿quién va a creer en ti? No hacer nada no es una posibilidad, la amargura sigue existiendo y la principal víctima eres tú.
  • ¿Existen? Entonces céntrate en esas cosas positivas e intenta disfrutar de tu trabajo y aporta lo mejor de ti.

 

Innovación

Una de las frases más repetidas acerca de la innovación es la de “es caro”. Pues si es caro apostar por hacer cosas nuevas y que produzcan beneficios, ¿cuánto puede costar seguir haciendo lo mismo una y otra vez a la espera de conseguir resultados distintos? ¿Cuánto te puede costar no escuchar ni hacer caso de nuevas ideas?

Cada vez más empresas apuestan por la innovación, por dedicar parte del tiempo de sus empleados a proyectos distintos a su trabajo habitual.

  • 3M: se cede un porcentaje del tiempo del empleado para participar en proyectos en los que estén interesados.
  • Indra: se presentan nuevos proyectos y se permite la adhesión voluntaria de los empleados que quieran participar en los mismos.
  • Google: indudablemente es un modelo de innovación a seguir. Continuamente prueba infinidad de nuevas propuestas, desarrolla multitud de nuevos proyectos y tiene enormes beneficios económicos, pero no porque todos los proyectos sean rentables, hacen muchas pruebas, tienen múltiples fracasos, pero los éxitos son también enormes y los beneficios superan con creces a las pérdidas.

De esta forma, una parte del tiempo de trabajo se emplea en desarrollo personal, el empleado se siente motivado con nuevos retos y puede aportar toda su creatividad.

Cuando trabajamos en lo que nos gusta, damos lo mejor de nosotros. Cuando estamos satisfechos con nuestro trabajo, lo desempeñamos de forma óptima por lo que mejora la rentabilidad. De esta forma, aunque pueda parecer lo contrario, no estamos “perdiendo tiempo” productivo, sino que lo optimizamos y trabajamos de forma más adecuada.

 

“Si estás dispuesto a perder un poco, aumentarás tus posibilidades de ganar mucho”. Anxo Pérez (Los 88 peldaños del éxito)

 

Puedes pensar que hay empresas o personas que “tienen suerte”, pero realmente son ellas los que crean su propia suerte. ¿Crees en la suerte o prefieres tener el control de tu destino y crear la suerte? Puede que las circunstancias sean adversas, pero tú decides la actitud que adoptas y las decisiones que quieres tomar frente a las mismas. 

 

 “El futuro es presente, se crea a partir de una actitud”. Alex Rovira

 

Aunque, como decía Moustache en la película “Irma la dulce”, “… eso es otra historia”, y hablaré acerca de la suerte en otro artículo.

 

Y tú que opinas, ¿consideras la inversión como un coste o como una oportunidad? Si pudieras elegir ¿a qué tipo de proyectos emplearías parte de tu tiempo laboral? ¿Tienes ideas que consideres que puedan aportar un valor añadido a tu trabajo?

Te invito a compartir tu opinión y sugerencias en los comentarios.

#reinnóvate

 
Angel Partida
Fundador de “Reinnovatio

 

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